lunes, 16 de agosto de 2010

Arañando las últimas horas

Nos quedamos pendientes de enfilar el último día en cataratas, así que quedan pendientes muchas fotos de éstas desde el lado brasileño. Son muy bonitas pero como son muchas las cosas que queremos subir las dejamos para otra ocasión. Subimos una de muestra para vuestros exquisitos paladares.

La vuelta a la villa fue muy completa. Nos quedaban, a nuestra llegada, cinco días acá, así que había que aprovechar y hacer algunas de las cosas que estaban pendientes.
En primer lugar quedamos con Maka, el artista, para ir al ensayo de su grupo, "Cafrone del Mantoque". Hacen una música con mucho ritmo, mezcla de estilos de acá, regionales y de países del entorno. Pues nada, llegamos a la villa a las tres de la tarde y tras comernos unas deliciosas empanadas en la parroquia nos fuimos a la escuelita de música de la parroquia, lugar donde ensayan.



Los integrantes del grupo tienen asignados talleres y cursos en la escuela de los instrumentos que tocan en el grupo. Así dan una formación musical a niños que de otra manera no podrían hacerlo sin duda, y de paso cumplen con la tarea de prevención de drogas y calle, que es el objetivo principal en el barrio.

Pasamos una tarde cojonuda, además porque cuando se enteraron de que Vane canta flamenco no os podéis imaginar cómo se pusieron. Este grupo fusiona muchos tipos de música y aprovecharon la posibilidad de hacerlo con nuestro flamenco. El resultado fue genial, podéis verlo y escucharlo en el siguiente video (no se pudo subir por su alto tamaño, lo sentimos). La escuelita es como veis, los medios son limitados, pero cumple con el objetivo.

Todo acabó con un asadito en la parroquia por la noche y un merecido descanso en nuestras camitas.
Ya al día siguiente, comenzamos con la celebración de la Virgen de Copacabana, patrona de los bolivianos. La comunidad boliviana de la villa es pequeña, pero como es normal celebran sus fiestas. Ésta es la más renombrada. Comenzó con una procesión y posteriormente una misa en la calle. Las fotos que hicimos sobre todo son de la procesión en  la que iban bailando personajes típicos, me imagino, pero muy extraños para nosotros, como el hombre de las nieves andino. Pa ´verlo.

Tras eso había una comida de platos típicos bolivianos y danzas típicas de allá. A esa parte final no asistimos porque saliamos para lo siguiente que nos deparaba el día: Huracan vs River Plate.
Reconozco que esto fue un capricho mío. No entraba en los planes pero surgió la posibilidad de acudir al estadio de Huracán, próximo a la villa, y ver el partido de liga (torneo Apertura), entre estos dós equipos.








Hace tres años pude ver a Huracán, por lo que mi principal objetivo era ver a River y a su hinchada. Y mereció la pena porque fue impresionante. En animación nos adelantan por la derecha y por la izquierda. No para de cantar y saltar. Un espectáculo. Y os lo dice un sevillista, que está acostumbrado a escuchar a una de las más animosas aficiones de España (¿o No?). Por cierto, me enteré del resultado de mi  Sevilla por la tele, aunque no supe nada del partido hasta hace unos minutos que lo pude ver en Internet. Empezamos bien. Y tengo mono de fútbol, del Sevilla, que pena que me lo perdiera, pero teta y sopa no cabe en la boca.

Los días se están haciendo cortos desde nuestra llegada, así que nos limitamos a disfrutar de la gente y de nosotros. La experiencia está tocando a su fin y deja huella en los dos. La recordaremos siempre por todo lo vivido y lo aprendido. El hecho de trabajar con personas en situación de calle y drogadictos ha hecho que aprendamos muchas cosas y que nuestras cabecitas no hayan parado de pensar. Me imagino que nos queda una entrada más desde acá, en la que os contaremos la despedida que tenemos preparada. Os esperamos en el blog como siempre.


Muchas gracias y saludos a todos. Esperamos que vuestras vacaciones estén siendo estupendas. Disfrutadlas.